En clase seguimos utilizando los cuentos como medio de aprendizaje. Durante este curso hemos aprendido a controlar nuestras emociones a través de ellos. Nos estamos haciendo mayores y van aflorando nuestro carácter, la rebeldía de la adolescencia, el hacerme notar, el querer ser protagonista, el mostrarme rebelde ante determinadas situaciones. Para controlar esos cambios en nuestro comportamiento, las palabras que utilizamos, controlar las emociones que pueden crear en otros lo que decimos y hacemos , hemos contado en clase el cuento "Mi mochila invisible", un pequeño relato que se encuentra dentro del libro "de mayor quiero se...feliz", donde afronta temas tan importantes como la comunicación positiva, gestionar la frustración, la empatía... MI MOCHILA INVISIBLE En clase lo hemos escenificado y nos hemos dado cuenta lo que pesa decir a los demás palabras malsonantes, palabras ofensivas, ..., y lo bien que fluye todo cuando nuestra actitud cambia y nuestras palabras y acciones se vuelven amables y delicadas.
"Todo parece imposible hasta que se hace" Nelson M.
Mi mochila invisible
lunes, 21 de junio de 2021
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Cuento de la Libemor...
domingo, 22 de mayo de 2011

El pasado viernes Nieves ( mamá de Irene) me comentó en el cuaderno viajero que investigando en internet había descubierto un cuento muy bonito escrito por Luis Gadea de Nicolás y quería compartirlo con todos nosotros, un cuento que trasmite muchos valores y que todos debemos de leer con tranquilidad.
Gracias Nieves por compartir con nosotros este cuento.
"EL CUENTO DE LA LIBEMOR"
Le están tejiendo su “Libemor”-dijo la voz
Me di la vuelta para ver quién había hablado y vi que era una muchacha bonita, después supe que era un Hada.
Sí, me dijo- no puedes verla?
No- le respondí atónito- cómo dijiste?
Dije que la niño le están tejiendo su”Libemor”
Y después de una breve pausa, añadió: Ya casi está terminada!
Como en los trenes uno siempre tiene ganas de platicar –pregunté intrigado. Explícame qué es eso de “Libemor”. El Hada, que ya sabía que yo se lo iba a preguntar estaba lista para revelarme un gran secreto “Las Hadas no se aguantan las ganas de revelar secretos) y comenzó así:
El Mago Supremo le dio a la humanidad un don maravilloso le entregó las agujas “Alfada” que son las agujas mágicas con las que se teje la “Libemor”
Yo la miraba y escuchaba asombrado.
La “Libemor” continuó el Hada- es la capa mágica que cada madre teje a sus hijos y con la cual les confieren un enorme poder, el poder de amar.
Cada vez que una madre acaricia a su hijo, le habla, lo atiende, lo alimenta o juega con él, vuelan las agujas “alfada”, y dan una puntada, y si el empeño no ceja o la tarea no se interrumpe, más o menos a los dos años la “Libemor” cubre ya por completo al niño. Como la capa es invisible, nadie se explica por qué de repente se siente tan confiado, tan seguro de sí mismo, por qué de buenas a primeras ya no le importa separarse de mamá. Obviamente, dijo el Hada con suficiencia, es el enorme poder de su “Libemor”, lo que les permite actuar de esta manera aunque no siempre es así, -añadió el Hada con tristeza-
Por qué? Le pregunté.
Para tejer la “Libemor” de sus hijos las madres tienen que amarlos y atenderlos con ternura y solicitud y la tarea no debe interrumpirse hasta que la capa esté terminada. Si por alguna razón la madre y su hijo se separan antes de que esto ocurra, la capa se desteje…se le van los hilos.
Y de qué son los hilos? –pregunté
Son los hilos de energía vital que las madres toman de su propia “Libemor” Ellas destejen su capa para tejer la de sus hijos. No hay forma más perfecta de amar.
Y si no tienen “Libemor” Pregunté atemorizado
No deben tener hijos. Respondió terminante el Hada
Y se quedan sin nada al destejer su capa? Volví a preguntar
Eso a ellas les importa un comino –me respondió el Hada. Además, a ellas les abriga la “Libemor” de sus hijos y la de su amado.
De su amado?
Si, me dijo. Si ellas se sienten amadas podrán cumplir mejor con su tarea. Para que la “Libemor” te cubra toda la vida debe tener un número exacto de puntadas, no debe quedar ni chica ni grande.
Cuando se atiende solamente al niño para que sobreviva… sin alegría, ni esperanza, las “Alfaga” darán muy pocas puntadas y la capa quedará muy cortita, el niño no se sentirá protegido, no tendrá suficiente confianza en sí mismo. Y si su madre lo sobreprotege porque le tiene miedo a la soledad o porque ella necesita amor, entonces las “Alfaga” darán demasiadas puntadas, la “Libemor” quedará demasiado grande y se le enredará entre las piernas al niño y el niño no podrá caminar solo.
Y como saben ella cuántas puntadas dar?
No te preocupes –me dijo- cualquier madre sensata lo sabe muy bien. Un detalle importante que no te había mencionado –continuó el hada-, es que hay una clave secreta para que las agujas tejan.
¿Cuál es? – Me atreví a preguntar.
La clave es que la madre mire a sus hijos a los ojos cuando lo atiende… El la mirará a ella, y entonces, las agujas “Alfaga” se pondrán a trabajar!
Y si no se miran a los ojos?
Todas las madres miran a sus hijos a los ojos, así es como se comunican entre ellos. Si esto no ocurriera, sería muy preocupante.
Claro que generalmente las madres aman a sus hijos y les tejen
unas “Libemor” preciosas que harán posible que sus hijos puedan amar y confiar en el amor. Si no tienen “Libemor” no podrán amar –Añadió el Hada muy seria.
Y los niños que no tienen mamá? –pregunté muy preocupado.
Esa es una pregunta muy importante –dijo el Hada- porque
todos los hombres necesitan una “Libemor”, sin embargo, otra persona puede tejerle la suya a un niño si lo ama incondicionalmente, es decir, si el niño encuentra amor de madre. Te voy a explicar bien –dijo el Hada-
Si un niño no encuentra a “alguien” en especial que le de amor de madre y crece rodeado de “puras tías” o sea, con personas que lo atienden por turno, las agujas darán puntadas pero tejerán solamente retazos, no una Libemor. Sin embargo, si el niño tiene a sus padres tejiéndole la suya y además tiene abuelos, tíos o gente que lo atiende parte del día en una estancia infantil, todas las puntadas de las “alfaga” van a dar “Libemor” que la madre esta tejiendo y el resultado será una
Libemor de lujo.
Y los papás qué hacen?
Cuando los padres atienden a sus hijos, también vuelan las agujas y dan unas puntadas muy vigorosas que producen unas capas muy resistentes y vistosas. Esos niños tendrán una enorme confianza en ellos mismos –añadió el Hada.
Y cuándo los niños crezcan? – No me cansaba yo de preguntar
Pues podrán amar! Amar no es otra cosa que quitarte tu Libemor y ponerla sobre los hombros de la persona que amas. Ese es el amor don que los hombres pueden otorgar. Dicen, continuó el Hada, que la persona que recibe una Libemor siente un enorme bienestar, que es tanta la energía que recibe que hasta cosquillas le hace, y también dicen que si esa persona que tu amas coloca su Libemor sobre tus hombros te hace profundamente feliz, eso se llama reciprocidad y no hay nada mejor en este mundo. Sin embargo, es muy importante saber que hay gente que sólo desea ser amada, son personas encantadoras y obsequiosas hasta que te despojan de tu Libemor. Como no tienen amor necesitan el tuyo. Hay que entender que uno solo tiene amor cuando lo da, no cuando lo recibe, y que es rico en amor el que da mucho, no el que recibe mucho. El problema es que cuando consiguen tu Libemor buscan tomarla porque le tienen un miedo enorme a la soledad y se convierten en un fantasma que ronda a esa persona tratando de recuperar su capa. Dicen que eso es muy triste –Comentó el Hada.
Y cómo puedes saber que una persona solo desea tu Libemor?
Es muy sencillo –repuso el Hada- porque solo te hacen sufrir. No les importa ser crueles pero no por maldad sino por miedo, el miedo adultera su alegría de vivir, y por desgracia, en algunas personas es un único sentimiento arraigado. El miedo lo arruina todo. Pobre gente que por miedo al futuro no goza un solo día de su existencia! Un día te dicen que te aman y que tu eres todo lo bueno del mundo y al otro día no se acuerdan de cómo te llamas. La crueldad tiene un terrible efecto “paradójico” Lo sabes porque te resistes a aceptar una visión tan pobre de la vida y vuelves por un nuevo desprecio! La crueldad les da poder sobre ti y no pueden renunciar a ese poder porque no nace de su fuerza sino de su debilidad… quizás porque alguien en quien confiaron las despojó de su Libemor, “cuando tienes amor no haces sufrir a nadie ni provocas celos ni necesitas que te necesiten” terminó el Hada.
Pero no lo hacen a propósito? Comenté.
No, me dijo compasiva el Hada. Lo que sucede es que no han aprendido a amar. La Biblia ordena “ama a tu prójimo como a ti mismo” y esto es a la vez orden y sentencia, porque sólo podemos amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos, ni mas ni menos. Sólo los hombres que gustan de la vida y se aman a sí mismos pueden enseñar a sus hijos lo que son el amor y la alegría. No se trata de ocultarse bajo la máscara de la virtud sino de aprender a amar a la vida. Un hombre llamado Meister Eckhar sintetizó estas ideas espléndidamente: “Si te amas a ti mismo amas a todos los demás como a ti mismo. Mientras ames a otra persona menos que a ti mismo, no lograrás realmente amarte, pero si amas a todos por igual, incluyéndote a ti, los amarás como una sola persona y esa persona es a la vez Dios y el hombre. Así pues, es una persona grande y virtuosa la que amándose a si misma, ama igualmente a todos los demás”. Si amas a la gente sin miedo, siempre recibirás amor. Es una ley.
Pero… podrán amarte y sin embargo tener miedo? Pregunté
No! Respondió en forma terminante el Hada. Si un día te aman apasionadamente y al otro día amanecen llenas de dudas es que no te aman. Te explicaré –me dijo- Amar de verdad es confiarle plenamente tu Libemor a la persona amada sin miedo. Al confiar en ella la haces crecer, la vuelves libre, y tú también quedarás en libertad. Los niños que se sienten amados no reclaman amor, son libres, los adultos también.
Entonces amar verdaderamente es dar confiado en la integridad del otro –dije yo, pensando en las palabras del Hada.
Exacto! Me respondió ella con una sonrisa –La Libemor no se pone con una mano y se quita con la otra. La Libemor se pone con las dos manos y la gente, agradecida y plena, integra gracias a tu amor, la devuelve a tus hombros junto con la suya, sin esperar nada a cambio.
Las personas adultas pueden aprender a amar verdaderamente? Le pregunté
Sí, si pueden –respondió- Si las amas incondicionalmente aprenderán a amarse y podrán amar. Pero hay un límite! –sentenció el Hada- “si sientes que has perdida la libertad y la integridad debes renunciar a tus deseos. El amor propio te devolverá tu Libemor
Y cuando alguien te ama y tu no puedes amarle… no siempre las personas se pueden amar? –pregunté.
No es verdad! –Me respondió el Hada- Las personas se pueden amar toda la vida cuando esperan nada, excepto el bienestar de las personas que aman.
Y si creyendo que amabas despojas a alguien de su “Libemor”? pregunté tímidamente- Los hombres tenemos tanto que aprender.
En estos casos hay que devolver la Libemor recibida, para que su dueño pueda amar a otra persona. Cuando dos personas se amaron, los hilos de sus capas se enredan y se hacen nudos muy fuertes, mas fuertes que el famoso “nudo gordiano” –dijo el Hada erudita- esos nudos deben desatarse para que cada quien conserve su Libemor. No pueden romperse, solo desatarse. Si tú deseaste ser amado y te esforzaste en conseguirle, adquiriste un compromiso muy grande. No es sólo halagar tu vanidad. Es una tremenda responsabilidad recibir una Libemor… hay que entenderlo muy bien para no dejar desnudo a nadie.
Y cómo se desatan las Libemor? Pregunté muy interesado.
Pues hablando! –Me dijo el Hada- Que no sabes que las mismas ganas que pusiste para que te amen debes ponerlas ahora para que te dejen de amar. Sólo puede renunciar al amor el que tiene amor. Cuando deseabas ser amado, querías ser escuchado. Ahora, ponte en el lugar de la otra persona escúchala. Ella sólo necesita decirte cuánto te ama y sentir que te interesa saberlo, eso la hará feliz y podrá recuperar su Libemor. Como me gustaría poder amar! –suspiró el Hada.
Por qué dices eso? –pregunté alarmado- Que tu no puedes amar?
No –me dijo con profunda tristeza- Solamente pueden amar las mujeres de verdad. Yo soy un Hada. Mi nombre es “Angelfer” Las Hadas solo concedemos favores.
Concédeme a mi uno! Yo estoy enamorado! –Le confesé al Hada con gran emoción y ella me sonrió con la enorme dulzura con la que le sonríen las Hadas a los que creen en ellas.
Tú también tienes que aprender a amar –me dijo- No hay tarea más difícil ni mas importante que aprender a amar sin miedo a la infelicidad, con espontaneidad, amar a la humanidad, a la vida, amar con responsabilidad, trabajar por lo que se ama. Mientras se aprende a amar se cometen errores que duelen y que lastiman, pero los errores son parte de la vida y se debe tener el valor de corregirlos. No importa cómo los hombres empiezan a vivir sino cómo terminan.
Si vives inspirado por el amor aprenderás por fin a amar con todo tu corazón, con alegría, sin reproches.
Y es posible? –Pregunté- No es soñar con una utopía?
Los grandes hombres sueñan con utopías y se esfuerzan por hacerlas realidad! –Me dijo- Tu no quieres creer?
Claro que quiero! –Respondí- Pero concédeme un favor!
Tu eres un niño, sabes! –Me dijo el Hada- Y nos reímos los dos con ganas. Y súbitamente sentimos que nos amábamos.
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Nos ha visitado la abuela castañera.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Hoy hemos tenido una visita muy especial, ha venido a clase la abuela castañera desde muy lejos, cargada con una cesta llena de castañas y para contarnos el cuento del gusano de las castañas :


Erase una vez un bosque con árboles muy grandes llamados castaños y cargados de castañas. En ese bosque vivía un gusanito llamado Pepito al que le gustaba comer muchas castañas, por eso estaba muy gordito y tenía un color tostado como el que tienen las castañas por dentro.
Un día aparecieron unos hermanos, Pedro y Nelly que fueron a recoger castañas. Iban distraidos recogiendo las castañas: una castaña, dos castañas, tres castañas, cuatro, cinco...cogieron muchísimas y entre ellas la que tenía dentro al gusanito Pepito.
Cuando llegaron a casa le dieron la cesta llena de castañas a su abuelita, quien se puso a cortarlas y a echarlas a la sartén que estaba en el fuego.
Pepito cuando sintió el calor del fuego se puso a chillar: ¡SOCORRO, SOCORRO!!!, pero la abuela no le oía y además no le podía ver pues no se había puesto las gafas. Pepito lloraba porque sentía mucho calor, hasta que la abuela se puso las gafas y lo vió y pronto dijo: ¡¡¡UFFFF, esta tiene un gusanito, no vale, a la cesta otra vez!!!
A la mañana siguiente Pedro y Nelly volvieron al bosque y llevaron la cesta con Pepito, el cual pudo escapar y esconderse en el bosque entre las hojas secas de los robustos y altos castaños. Allí se escondió y vivió muy feliz observando crecer setas, nuevas castañas y viendo pasar las estaciones del año.
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Cuento: Las dos hojitas del Otoño.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Hoy hemos aprovechado el día tan otoñal que hacía para contar un cuento sobre el otoño.
Hemos estado muy atentos y todos hemos participado.
Así ha quedado el cuento de las dos hojitas del Otoño.
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"El cazo de Lorenzo"
martes, 16 de noviembre de 2010
Todos los días recibimos mensajes a nuestros correos electrónicos,unos de gran interés, otros poco interesantes, emotivos y otros cargados de cariño como el que recibí hace unos días. Este procedía de una persona que hace un tiempo compartió con nosotros buenos momentos en el cole, Carmen Pelayo, y de la que tenemos muy buen recuerdo. Esta vez ha querido compartir con nosotros un cuento,"El cazo de Lorenzo", muy extrañable, de la autora francesa ISABELLE CARRIER.
¡Gracias Carmen!Te echamos de menos.
Os adjunto la versión video que existe en YouTube.
Espero que os guste.
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El Cuento de la Primavera...
jueves, 3 de junio de 2010

Hoy hemos podido asistir y participar en un cuento muy primaveral en el que hemos activado nuestros cinco sentidos.
Susana, alumna de magisterio que está realizando sus prácticas en el aula de Nuria, nos ha narrado y escenificado un cuento en el que hemos sentido, tocado, oido y olido la primavera, sus ruidos, animales, colores y olores.
¡¡¡ Nos ha encantado!!!¡¡GRACIAS Susana y Nuria!!
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Caperucita Roja
miércoles, 24 de marzo de 2010

Hoy la clase se ha llenado de magia y personajes algo extraños, un lobo, una abuela, una niña llamada Caperucita Roja.
Nos hemos sorprendido mucho , lo hemos pasado muy bien y sobre todo hemos repasado conceptos como el color rojo, las frutas: manzana y naranja, texturas: suave, rugoso, olores: agradables, estados de ánimo: miedo, alegría...
Os dejamos algunas imágenes del momento...¡¡¡cuidado con el lobo!!!!
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